La Ciencia, desde Morelos para el mundo.

Mujeres contribuyendo al avance de la ciencia

Mujeres contribuyendo al avance de la ciencia
Araceli Hernández Granados y Horacio Martínez Valencia

Araceli estudió ingeniería industrial en la Facultad De Ciencias Químicas E Ingeniería (FCQeI), maestría y doctorado en Ingeniería y Ciencias Aplicadas en el Centro de Investigación en Ingeniería y Ciencias Aplicadas (CIICAp) de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM). Actualmente está haciendo su posdoctorado en el Grupo de Física Atómica, Molecular y Óptica Experimentales (FAMO) del Instituto de Ciencias Físicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (ICF-UNAM), campus Morelos.

Horacio Martínez Valencia es miembro de la Academia de Ciencias de Morelos.

De acuerdo con oficina del Censo de Estados Unidos, se estima que la población actual es de 7,606,762,000 habitantes, de los cuales el 49.58 % son del sexo femenino. Se prevé que para el 2100, habrá 5,429,588,000 mujeres de 10,875,394,000 habitantes lo cual equivale casi al 50% (49.92% para ser exactos). Se espera que para ese entonces no sólo la población sea igual, sino también equitativos los derechos y obligaciones de todas las identidades de género con los que cada uno se identifica y es feliz.  

El “International Monetary Fund” (IMF) estima que, al reducir la brecha de género en el empleo, el Producto Interno Bruto (PIB) puede aumentarse en promedio en un 35%, lo que equivale aproximadamente a 7.5 puntos porcentuales de productividad al utilizar sólo esta medida. Esto sugiere que es posible aprovechar las capacidades y el talento de todos para que un país prospere.

Los indicadores son de gran importancia en la estadística y es crucial seguir el monitoreo de estos para cuantificar los cambios que se van generaron a lo largo del tiempo. En 2010, en la 20a edición del programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se incluyó por primera vez el índice de desigualdad de género (que sirve para medir las diferencias de género en la salud reproductiva, el empoderamiento, la situación económica). Actualmente, con el resultado obtenido de este indicador se infiere que las mujeres continúan en gran desventaja en acceso a los servicios de salud, educación, representación en diversos sectores, etc. Por ello y otras razones más, es de gran importancia conocer las estadísticas y los siguientes conceptos:

Equidad: Se define como la imparcialidad en el trato que reciben mujeres y hombres de acuerdo con sus necesidades respectivas, ya sea con un trato igualitario o con uno diferenciado pero que se considera equivalente en lo que se refiere a los derechos, los beneficios, las obligaciones y las posibilidades. En el ámbito del desarrollo, un objetivo de equidad de género a menudo requiere incorporar medidas encaminadas a compensar las desventajas históricas y sociales que arrastran las mujeres.

Paridad: Principio que se utiliza para garantizar la igualdad entre hombres y mujeres en el acceso a puestos de representación política, económica y social.

Igualdad: Se define como “la igualdad de derechos, responsabilidades y oportunidades de las mujeres y los hombres, y las niñas y los niños”. La igualdad no significa que las mujeres y los hombres sean lo mismo, sino que los derechos, las responsabilidades y las oportunidades no dependen del sexo con el que nacieron.

Empoderamiento: Procesos por los cuales las mujeres y los hombres ejercen el control y se hacen cargo de su propia vida mediante una ampliación de sus opciones

También se requiere tomar en cuenta las barreras que existen para minimizar las brechas que existen y especialmente celebrar los triunfos de grandes mujeres a lo largo de la historia. Otro estudio que llamó nuestra atención es el que hizo la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, donde se encontró que las mujeres mexicanas son las que más trabajan con relación a la cantidad de horas laboradas por país en esta parte del continente. Esto es, las mujeres trabajan 74.4 horas a la semana, de las cuales el 67% lo utilizan para realizar trabajos sin paga como el cuidado de la casa y de personas.

Datos históricos

De acuerdo con lo referido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948 en su Artículo 2, menciona: Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Así como también en el Artículo 27 menciona: 1. Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten. 2. Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora.

A lo largo de los años, se han realizo diversos esfuerzos para lograr minimizar las barreras que enfrentan las mujeres, algunos de ellos los mencionamos a continuación:

  • Las Naciones Unidas han organizado cuatro conferencias mundiales sobre la mujer, que se celebraron en Ciudad de México (1975), Copenhague (1980), Nairobi (1985) y Beijing (1995). 
  • En la Asamblea General del 18 de diciembre de 1979 se aprobó la convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, que se conoce como la Carta Internacional de Derechos Humanos para las Mujeres.
  • En el año 2000 la ONU propuso 8 Objetivos de Desarrollo del Milenio, entre ellos, el tercero fue promover la equidad de género y el empoderamiento de las mujeres (Figura 1).
  • El 25 de septiembre de 2015 en la Asamblea General se adoptó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible que abarca 17 objetivos; en el quinto se establece la igualdad de género también.

Figura 1: Objetivos de Desarrollo del Milenio (ONU).

Fuente: http://www.onu.org.mx/agenda-2030/objetivos-de-desarrollo-del-milenio/

Desafortunadamente y aún con todos los esfuerzos realizados, en la actualidad siguen existiendo desigualdades. De acuerdo con datos proporcionados por la ONU, a nivel mundial existen más de 2,700 millones de mujeres que tienen alguna restricción legal para tener la misma ocupación que un hombre. Sumado a esto, las mujeres tienen menor probabilidad de ser contratadas. Por ejemplo, en el año 2017 la tasa de desempleo a nivel mundial para hombres y mujeres fue del 5.5% y de 6.2%, respectivamente. Además, las mujeres tienden a recibir un salario menor cuya diferencia llega a ser del 23%. Es decir, una mujer sólo gana el 77% de lo que ganaría un hombre haciendo el mismo trabajo. Casi un tercio del empleo de las mujeres a nivel mundial es en la agricultura (silvicultura y pesca) y de acuerdo la revista Fortune 500, sólo el 5% de los puestos de liderazgo más altos en las empresas (CEO) son ocupados por mujeres.

¿Y qué pasa con las mujeres en la Ciencia?

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en su reporte “Science Report Towards 2030” menciona que las mujeres han encontrado paridad (45-55 %) en los niveles de licenciatura, maestría (53 %) y doctorado (43 %), pero a nivel investigación la brecha es mayor, ya que solo el 28.4% trabajan como investigadoras (Figura 2). Este estudio también señala que algunas regiones como el Sureste de Europa, Asia Central y Latinoamérica han alcanzado una paridad de porcentaje de género, con el 48.5% y 44.3% respectivamente.  Aún cuando el porcentaje es alto, no indica que las mujeres se encuentren en áreas de investigación.