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La Inteligencia Artificial más allá de Hollywood

La Inteligencia Artificial más allá de Hollywood

Dr. Manuel Mejía Lavalle

Tecnológico Nacional de México / CENIDET

El Dr. Mejía Lavalle tiene un doctorado en Ciencias Computacionales otorgado por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. Durante más de 20 años lidereó proyectos de Inteligencia Artificial para la Industria Eléctrica. Ha sido presidente del Capítulo Computación del IEEE, miembro del Sistema Estatal de Investigadores y del Sistema Nacional de Investigadores. Actualmente es investigador en el Centro Nacional de Investigación y Desarrollo Tecnológico (CENIDET), siendo su principal área de interés las Redes Neuronales Artificiales de Tercera Generación.

Esta publicación fue revisada por el comité editorial de la Academia de Ciencias de Morelos.

 

Si preguntamos en la calle a alguien ¿ha escuchado algo sobre la Inteligencia Artificial (IA)? seguramente obtendremos una respuesta afirmativa, a diferencia de si preguntáramos por la Ciencia de Datos, Bases de Datos, Sistemas Distribuidos, Internet de las Cosas o Cómputo en la Nube. Esto se debe principalmente a la gran cantidad de películas de ciencia ficción en donde generalmente el malo de la película es, en el fondo, la IA. Lo anterior nos hace ver que, por un lado, las películas han contribuido mucho a difundir el término IA, pero por otro, han propiciado que el hombre de a pie tenga un concepto erróneo sobre lo que realmente es la IA. El presente artículo es en parte un esfuerzo por desmitificar a la IA y describir brevemente lo que sí es la IA.

Comenzaremos por relatar que fue en el año de 1956 que en el Dartmouth College, en Estados Unidos de Norteamérica, se acuñó el término Artificial Intelligence por un grupo de investigadores eminentes interesados en el tema. Desde entonces se ha discutido largamente sobre si las máquinas pueden o podrán pensar algún día, existiendo argumentos a favor o en contra, dejando de lado el análisis sobre los verdaderos retos que enfrenta la IA en nuestros días, basándonos en los logros del mundo real que ya ha alcanzado la IA.

Aquí tratamos de realizar un análisis para enfatizar las áreas de trabajo que se prevé serán cruciales en el futuro a corto y mediano plazo para el desarrollo y crecimiento de la IA, lo cual a su vez es útil para que los jóvenes investigadores conozcan las áreas de oportunidad para trabajar en nuevos proyectos de investigación para atacar problemas de índole regional y/o nacional.

 

Las controversias en torno a la IA

Antes de que la IA fuera nombrada así, ya existía la controversia sobre si las máquinas serían capaces de ser inteligentes. Desde el siglo XIX se tiene registro de que la condesa Ada Lovelace opinaba que "las máquinas siempre harán lo que uno les diga" o en otras palabras "las máquinas son incapaces de realizar algo por voluntad propia o por sí mismas".El artículo que abre la polémica de manera formal es el publicado en el año 1950, por el llamado padre de la IA, el británico Alan M. Turing. En su artículo seminal, Turing menciona entre otros aspectos, las objeciones que en su época se hacían respecto a la posibilidad de que las máquinas pensaran.

Algunas de estas objeciones son: la teológica (el ser supremo no quiere que existan máquinas inteligentes); la del avestruz (sería terrible que existieran máquinas inteligentes); la matemática (existen demostraciones matemáticas que prueban que ninguna máquina es capaz de ser inteligente); e incluso está la objeción de la percepción extrasensorial (las máquinas nunca podrán tener poderes paranormales, como sí los tienen los humanos). Todas estas objeciones son analizadas una por una por Turing, quien concluye que no existen impedimentos reales para que las máquinas puedan pensar, e incluso vaticinó que en 50 años se tendrían máquinas inteligentes y que serían tan comunes como un automóvil o un avión. Su argumento principal para defender la idea de máquinas con inteligencia fue con la ahora llamada máquina de Turing.Con ésta propuso la prueba de la inteligencia mediante un diálogo hombre-máquina: si al final un hombre declaraba haber estado platicando con otro ser humano, entonces se le tendría que dar el calificativo de "inteligente" a esa máquina. Nótese que, a falta de una definición formal y funcional de “inteligencia” y otros derivados como “conocimiento”, “aprendizaje”, “razonamiento”, “pensamiento”, “talento”, etc. Turing le da la vuelta al asunto precisamente con el “test” que propuso.

 

Mas objeciones y controversias

Para rebatir el "test de Turing", Searle (1990), célebre filósofo del lenguaje, mente y conciencia, propuso el experimento de "la habitación china", donde adentro de la habitación está una persona que no sabe el idioma chino, pero tiene un manual que le dice qué contestar para cada entrada que reciba. Alguien afuera de la habitación podría creer que adentro hay alguien que sabe el idioma pero la persona adentro, en realidad no comprende qué entra y qué sale. Los Churchland (1990), destacado matrimonio de neuro-filósofos norteamericanos, contraargumentan a Searle diciendo que poner una sola persona en la habitación china equivale a querer que una sola neurona piense. Entonces ellos argumentan que poniendo miles de personas en la habitación china todas estas personas llegarían finalmente a tener un entendimiento del idioma (justo como ocurre en todas las áreas de la ciencia). Esta analogía la usan pensando que con IA clásica no sería posible tener máquinas inteligentes, pero en cambio, empleando un sistema conexionista (ahora más conocido como Red Neuronal Artificial) que emulara al cerebro, sí se podría.

También en las controversias encontramos el libro del filósofo y astrofísico Penrose (1990) "La nueva mente del emperador", en donde él expone que la IA es tan invisible como el traje del emperador (haciendo alusión al cuento infantil de Christian Andersen) y afirma que solamente cuando se conozca la mecánica del Universo se podrán crear máquinas inteligentes. Más adelante en el tiempo se publica el artículo "Wings" (1998) que hace una muy interesante analogía entre las máquinas voladoras y la IA, en el sentido de que había quienes opinaban que el vuelo artificial era imposible, pero finalmente se logró gracias al entendimiento de lo que realmente es relevante para que un aparato pueda volar. Los autores sugieren que lo mismo sucederá con la IA y citan el caso de un ilustre y aguerrido opositor al vuelo artificial de nombre Newcomb, que vio cómo los hermanos Wright hacían volar un aparato, pero aun así él dijo que realmente "eso no volaba".

Ya de manera más reciente encontramos propuestas de nuevos "test" de inteligencia, distintos al propuesto por Turing: el "test" de Lady Lovelace (2001), en el que solamente si la máquina es capaz de ser creativa sin ayuda se diría que realmente es inteligente. Los esquemas de Winograd (2014) un concurso en el que, si una máquina es capaz de entender el significado de frases y preguntas cortas,por ejemplo, "El trofeo no cupo en la vitrina porque era muy grande" (¿quién es grande?) y por lo tanto responder correctamente, se diría que esa máquina es inteligente.

Los argumentos a favor y en contra continúan y la controversia seguirán quizás más allá de cuando tengamos máquinas que resuelvan el 80% de los problemas de tipo simbólico ligados a la IA, igual que Newcomb negó hasta el final que el aparato de los hermanos Wright realmente volara. Pero entonces, ¿qué realmente ha avanzado la IA hoy día?A continuación, mencionaremos algunos logros relevantes que abonan hacia máquinas cada vez más inteligentes o que procesan la información, deciden y actúan (la mayoría de las veces correctamente) a la manera humana.

 

Los logros recientes de la IA

Basta leer un periódico, una revista de tecnología o las noticias en la televisión para encontrar artículos o noticias relacionadas con la IA. Aquí listaremos algunas particularmente interesantes.En diciembre de 2018 el New York Times publica que la empresa Nuro tiene en operación dos carritos capaces de entregar de manera autónoma comestibles (Figura 1).

Figura 1. Automóvil autónomo para entrega de comestibles. Tomada de https://www.nytimes.com/2018/12/18/technology/driverless-mini-car-deliver-groceries.html

 

En esa misma fecha Bloomberg reporta que Toyota experimenta con robots amigos en la casa, para atención de enfermos. También la BBC anuncia un chef con IA capaz de hacer hamburguesas nivel gourmet cada 30 segundos. La BBC News difunde en enero de 2019 que la empresa Amazon tiene en operación robots para hacer entregas de mercancía en el estado de Washington (USA). Por su parte la revista IEEE Spectrum reporta una rodilla artificial para mejorar el andar de discapacitados. The Telegraph publica sobre un robot en Marte que realiza exploración de manera autónoma (Figura 2). Igualmente, The Washington Post publica en febrero de 2019 que FedEx tiene y trabaja en robots para entrega de pizzas y para cuidados de niños en hospitales, así como en la India se tiene un sistema con IA capaz de diagnosticar problemas en la retina. En ese mismo mes Fraunhofer reporta que ya hay un sistema que puede detectar automáticamente noticias falsas. En abril de 2019 la Universidad Goethe de Alemania informa del primer libro escrito por una IA sobre baterías de iones de litio, editado por la prestigiosa casa de publicaciones Springer. Xataca anuncia el primer deporte creado por la IA llamado Speedgate, que resulta de una combinación armoniosa de las reglas de juego de 400 deportes más populares.